Es inevitable que cuando un hombre y una mujer comparten cama e incluso pensamientos se enamoren o empiecen a sentir algo.
Llega un momento en el que una o las dos personas sienten ese lazo, esa unión que les hace para y pensar, mirar a su lado y ver a esa persona con una sonrisa sobre los labios. En ese momento, en ese preciso instante te das cuenta de que un sentimiento de fidelidad se apodera de ti porque no quieres perder a esa persona, no quieres que nada cambie que nada se fastidie, por asi decirlo,no quieres que nada se rompa por un triste encuentro con otra persona para la cual no eres nadie, solo un cuerpo que disfrutar esa noche y ya. Disfrutar con la persona con la cual solo buscabas el deseo sexual, pero, una mañana te has dado cuenta de que todo es distinto, de que esa misma persona conoce hasta tus gustos favoritos, tus secretos mas oscuros y guardados.
Es inevitable el echo de estar con alguien y no darte cuenta de cuando sonrie, de cuando llora...como es inevitable el echo de que te enamores y no puedas vivir sin ella.

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